La producción de fibra de alpaca en las zonas altoandinas del sur del Perú afronta un escenario de alta vulnerabilidad frente a las anomalías climáticas asociadas al fenómeno El Niño. Con el objetivo de mitigar las pérdidas en el sector pecuario y fabril, el CITEtextil Camélidos Puno, dependiente del Instituto Tecnológico de la Producción (ITP) del Ministerio de la Producción (PRODUCE), organizó una jornada técnica de capacitación enfocada en la resiliencia productiva, la adaptación de los hatos y la transformación con valor agregado de la materia prima.
La actividad virtual, denominada «El fenómeno El Niño y la cadena de valor de la fibra de los camélidos en Puno – impactos, oportunidades y estrategias de adaptación», congregó a más de 40 participantes directos entre productores alpaqueros, artesanos y microempresarios textiles provenientes de Huancavelica, Cusco y Ayacucho, sumados a delegaciones de las provincias puneñas de Carabaya y Melgar. El encuentro abordó con especial énfasis los efectos directos derivados del déficit de precipitaciones pluviales en la cordillera, un fenómeno que compromete la disponibilidad de pastos naturales y el caudal en fuentes hídricas esenciales.
Durante la exposición técnica, los especialistas del ITP detallaron cómo la disminución de lluvias altera el ciclo biológico del vellón, generando riesgos de desnutrición en los camélidos y una potencial reducción en el rendimiento por esquila. Al analizar los riesgos económicos para el ecosistema productivo, se advirtió que la sequía no solo disminuye el volumen disponible para la industria de hilandería y tejeduría, sino que deteriora la uniformidad de la fibra y eleva la tasa de mortandad en crías si no se toman previsiones inmediatas en el manejo de pastizales.
Para mitigar estas amenazas, se plantearon soluciones de manejo territorial y ganadero basadas en conocimientos agronómicos adaptados a la puna. La cadena textil de camélidos requiere asegurar la base forrajera mediante la conservación técnica de bofedales y el establecimiento riguroso de esquemas de pastoreo rotativo, lo cual previene el sobrepastoreo en áreas ya castigadas por la aridez.
La adaptación de la especie frente a condiciones climáticas adversas fue destacada como una ventaja competitiva natural. A diferencia de especies introducidas como los ovinos o vacunos, los camélidos sudamericanos poseen almohadillas plantares que evitan la compactación y erosión del suelo altoandino, además de presentar una eficiencia biológica superior en la asimilación de pastos duros propios del pajonal. Esta rusticidad permite a los criadores altoandinos mantener rebaños en condiciones donde otra ganadería resulta inviable.
Sin embargo, la tolerancia fisiológica de los animales tiene límites frente a sequías prolongadas. El CITEtextil Camélidos Puno insistió en la implementación urgente de sistemas de cosecha de agua de lluvia mediante zanjas de infiltración, reservorios rústicos y qochas familiares. Estas obras de recarga hídrica permiten sostener la humedad de los bofedales altoandinos durante los meses secos, asegurando el forraje verde necesario para mantener la nutrición de las madres gestantes y lactantes.
La capacitación subrayó que el pastoreo rotativo delimitado y la protección de los humedales altoandinos son determinantes directos de la calidad textil. Cuando el animal sufre estrés hídrico y nutricional agudo, la fibra presenta problemas de quiebre o afinamiento excesivo localizado, lo que devalúa el lote en las plantas de descerdado y peinado. Esta realidad guarda similitud con episodios críticos documentados donde la fibra de alpaca en Arequipa sufrió el impacto de la sequía en los rebaños, reduciendo sensiblemente el rendimiento de las esquilas estacionales.
Más allá de la etapa primaria de crianza y esquila, la jornada técnica promovió un cambio estructural en el modelo comercial de las asociaciones de criadores. Uno de los puntos focales fue romper la dependencia de los acopiadores tradicionales mediante la organización comunal, buscando el acceso directo a la industria manufacturera y talleres de confección nacional.
En esa línea, el CITEtextil recomendó que las unidades productivas evolucionen desde la venta de vellón sucio o clasificado hacia la manufactura de piezas terminadas con altos estándares técnicos. Las mypes textiles alpaqueras tienen el reto de confeccionar prendas de tejido de punto y plano orientadas a nichos comerciales que retribuyan adecuadamente la calidad de la materia prima, tales como líneas de abrigo de exportación, ruanas, bufandas, suéteres y mantas finas.
El asesoramiento técnico ofrecido por la red CITE abarca desde la categorización y clasificación de la fibra bajo normas técnicas peruanas hasta el hilado artesanal e industrial, el control de torsión y el desarrollo de prototipos. Para los pequeños empresarios y talleres que buscan proveedores certificados o maquila especializada, el directorio de empresas textiles del Perú constituye una herramienta de interconexión comercial para contactar directamente con plantas de hilatura y confeccionistas en diversas regiones del país.
Un aspecto innovador abordado durante la jornada fue la aplicación de la economía circular como vía para maximizar la rentabilidad de las microempresas frente al encarecimiento de la materia prima. La reutilización de residuos textiles se presentó como un método eficaz para disminuir el desperdicio de insumos finos y generar colecciones sostenibles con alto valor percibido en el mercado internacional.
Esta metodología ya cuenta con antecedentes prácticos desarrollados dentro de la red del ITP. En Arequipa, por ejemplo, el CITEtextil Camélidos impulsó la colección de ocho prendas «Re-tejiendo Paisajes Arequipeños», confeccionada bajo principios estrictos de ecodiseño con la intervención de firmas como Runakay, Capricce y Panatura, junto a artesanas locales. Dicha iniciativa aprovechó mermas de corte, excedentes de hilos de vicuña y alpaca y saldos de colecciones previas para desarrollar piezas de moda contemporánea sin desperdiciar fibra noble.
La adopción de estas técnicas sostenibles permite a los talleres reducir costos operacionales y responder a la demanda de compradores internacionales que exigen trazabilidad, bajo impacto ambiental y responsabilidad social en toda la cadena de abastecimiento textil.
El despliegue de estas jornadas responde a una estrategia nacional del ITP para descentralizar la asistencia tecnológica en el país. Al conmemorar 47 años de vida institucional, el ITP cuenta con una infraestructura compuesta por 25 CITE públicos, 12 Unidades Técnicas y 14 CITE privados distribuidos en el territorio nacional. Al cierre del primer semestre del 2026, la entidad reportó haber brindado más de 47.110 servicios especializados a nivel nacional, atendiendo a más de 8.390 unidades productivas en cadenas estratégicas como camélidos, agroindustria, forestal, pesca y cuero y calzado.
En el sur del país, los resultados al tercer trimestre del 2026 muestran la intensidad de esta asistencia. A setiembre de 2026, el CITEtextil Camélidos Arequipa brindó 3.166 servicios especializados y atendió a 290 unidades productivas. A su vez, el CITEccal Arequipa facilitó 1.136 servicios a 301 unidades del rubro de cuero y calzado, mientras que el CITEagroindustrial Majes totalizó 2.514 servicios orientados a 343 unidades agropecuarias, sumando en conjunto más de 930 unidades fortalecidas en dicha región.
Asimismo, los centros tecnológicos incorporan equipamiento de última generación, como la máquina de tejido de punto rectilíneo Shima Seiki con programación APEX 4.0 operada en el CITEtextil de Arequipa, capaz de realizar prendas tridimensionales sin costura para optimizar al máximo el uso de las fibras finas. Este tipo de capacidades tecnológicas se complementa con plataformas como InnovaCITE, que pone al alcance del empresariado soluciones aplicadas por región, vinculadas a la alianza público-privada del sector textil alpaquero establecida a través de la Mesa de Articulación para la Competitividad del Sector Alpaquero (MACSA).
Dentro del marco de coordinación técnica de la Mesa de Articulación para la Competitividad del Sector Alpaquero (MACSA), donde el CITEtextil Camélidos cumple la función de Secretaría Técnica e impulsa el componente de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), se estructuró una cartera priorizada de 35 ideas de proyectos estratégicos para resolver los cuellos de botella de la industria:

| Eslabón de la cadena de camélidos | Número de proyectos | Participación porcentual (%) | Entidad promotora y período |
|---|---|---|---|
| Transformación e innovación textil | 17 | 48,57% | ITP / MACSA (octubre de 2026) |
| Producción primaria y manejo de pastos | 11 | 31,43% | ITP / MACSA (octubre de 2026) |
| Comercialización y acceso a mercados | 7 | 20,00% | ITP / MACSA (octubre de 2026) |
| Total de proyectos estratégicos | 35 | 100,00% | ITP / MACSA (octubre de 2026) |
Esta distribución demuestra que el principal esfuerzo técnico e inversor se concentra en el eslabón de la transformación manufacturera, con 17 iniciativas orientadas al hilado, diseño, tejido y acabado, buscando que el valor agregado permanezca en las zonas productoras en lugar de exportarse como materia prima sin procesar.
La preparación de la cadena de camélidos frente a eventos climatológicos extremos define la estabilidad de suministro para toda la industria manufacturera del Perú. Si el aprovisionamiento de fibra fina sufre interrupciones por sequías en Puno, Huancavelica, Cusco o Ayacucho, las hilanderías industriales sufren desabastecimiento, lo que encarece los hilos de alpaca comercializados a nivel local y eleva los costos para los talleres de tejido de punto y confección.
La adopción de estrategias de contingencia representa una oportunidad única para acelerar la profesionalización del sector. Al promover la clasificación estandarizada en origen, los criadores pueden obtener mejores precios por vellones libres de impurezas y con micronajes óptimos (como el Baby Alpaca o Fleece), incentivando la trazabilidad. Esto resulta fundamental en momentos donde los talleres enfrentan altos costos de suministros, un reto que también experimentan los confeccionistas de prendas de algodón ante las oscilaciones de materias primas analizadas cuando el alza del precio del algodón golpea a confeccionistas del mercado nacional.
Por otro lado, la incorporación de mermas textiles y la articulación con diseñadores permite a las marcas peruanas consolidar una narrativa de sostenibilidad y respeto ambiental, valores altamente cotizados en ferias internacionales de Europa y Norteamérica. Al cerrar las brechas de competitividad en la crianza, acopio y manufactura, la producción de fibra de alpaca nacional se posiciona con mayor solidez para sortear contingencias climáticas y preservar el sustento de miles de familias altoandinas dedicadas al rubro textil.
El fenómeno suele provocar sequías y déficit de precipitaciones en el altiplano sur, lo que reduce la disponibilidad de agua y pastos en los bofedales. Como consecuencia, los animales sufren desnutrición, lo que deteriora la uniformidad, grosor y resistencia de la fibra, además de incrementar la mortandad de crías.
Se aconsejó ejecutar obras de cosecha de agua de lluvia y protección de bofedales para asegurar el suministro forrajero en épocas secas. Asimismo, se promovió el pastoreo rotativo planificado y la organización comunal para acceder a ventas directas sin intermediarios.
Permite reaprovechar excedentes de hilados y retazos mediante el ecodiseño para desarrollar nuevas colecciones de prendas sin incurrir en compras adicionales de insumos vírgenes. Esto reduce los costos operativos y añade valor comercial ante compradores que buscan moda sostenible y trazable.
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